Llevaba tiempo queriendo escribir este artículo, podría haberle dicho a la inteligencia artificial que lo escribiera por mí, pero esta reflexión va claramente en contra de ella, y no quiero que si hay una revolución se avalancen sobre mí. Bromas a parte, este artículo no lo había escrito antes por falta de tiempo. Además, quería algo reflexionado, porque en los últimos tiempos he visto muchas cosas en redes sociales y páginas webs que son para echarse las manos a la cabeza.
La inteligencia humana frente a la inteligencia artificial
Vivimos en la era de la perfección algorítmica. Hoy, cualquiera puede generar una imagen impecable o un texto gramaticalmente perfecto con solo pulsar un botón. Sin embargo, en ese mar de contenido infinito, las marcas están perdiendo algo que la tecnología no puede fabricar: su alma.
La primera vez que pensé en escribir este artículo fue cuando en TikTok me salió el anuncio de una empresa que anunciaba la gestión de redes sociales por menos de 100€. Son varios los anuncios que hicieron promocionando este servicio, de hecho, tuvieron que hacer uno diciendo que este precio tan bajo se debía a que gestionaban tus redes sociales con inteligencia artificial. ¡Déjame que te explique si estás un poco perdido!. La creación de contenido se basaba en IA, pero es que daban un paso más y el calendario de contenidos lo automatizaban, es decir, un ordenador lo hacía todo por ellos. Bueno, vamos a decir casi, porque presupongo que habría alguien supervisando.
¡Ahora viene lo importante! ¿De verdad delegarías tus redes sociales en una empresa así? Yo no. Y la respuesta es muy simple:
- Pérdida de identidad y diferenciación: Si una IA genera y programa todo por 100€, tu marca sonará exactamente igual que tu competencia. Sin el matiz humano y el tono local, tu empresa se vuelve invisible y genérica. Desde mi punto de vista este es el punto más importante, por mucho que se pueda entrenar a la inteligencia artificial.
- Falta de estrategia real: Un ordenador puede rellenar un calendario, pero no entiende tus objetivos de negocio, ni tus ventas, ni las necesidades de tus clientes en cada momento. Publicar "ruido" no es marketing, es perder el tiempo. Ahora me puedes decir ¡Es que las publicaciones las debe supervisar el dueño del negocio!. Por experiencia, te pueden supervisar unas publicaciones, pero si delegan la gestión de sus redes sociales es porque no tienen tiempo. Con el paso de las semanas dejarás de recibir ese feedback, y por cumplir con el calendario publicaras sin su supervisión.
- Ausencia de criterio y sensibilidad: La automatización total no entiende de actualidad ni de crisis. Solo un profesional humano tiene el criterio para pausar o adaptar un mensaje ante un imprevisto, protegiendo siempre la reputación de tu negocio. ¡Veo cada texto escrito con IA! Que en muchos casos digo ¿Utilizáis el mismo chat para todos vuestros clientes?
- Los humanos también aprenden: puede que hacer un año solo un grupo de expertos fuera capaz de distinguir una publicación hecha con IA de una que no lo está. Hoy en día, pese al avance de la inteligencia artificial, las personas son capaces de distinguir que está hecho con IA y que no. Es más, los posibles clientes pueden llegar a desconfiar de muchas publicaciones debido al gran auge que tiene la creación de contenido con IA. Y tengo que decirte que eso te quita clientes.
La IA es una herramienta increible
La Ia es una herramienta increible, pero creo que como asiste, no como creador de contenido. ¿Por qué? Pues porque carece de alma, no conoce el contexto ni la situación, no es capaz de ver que es lo que gusta a los comprados, no interactua con el público, es decir ¡No está en la pomada!.
Ahora me vais a decir ¿Tu no usas la IA? Claro que la uso, pero como he dicho anteriormente, como asistente, no delego todo el trabajo en ella. Si todos usamos las mismas herramientas de trabajo, los mismos prompts, al final las marcas terminan siendo todas iguales. Y es que la pérdida de diferencianción tiene un grave problema. Si tu marca se ve como los demás, al final el cliente elegirá por precio, no por el valor de tu producto. Una IA no sabe qué siente un cliente en Cabra, Córdoba o Sevilla. No entiende nuestra cultura, nuestras expresiones ni nuestra forma de entender los negocios en Andalucía.
A lo largo de mi trayectoria profesional he visto que muchos clientes buscan ser como el otro, quieren copiarlo; tanto sus fotografías, como sus colores, textos, imágenes y estílos. ¿Cuál es el problema? No han sabido progresar y la empresa ha decaído por esa falta de diferenciación. ¡Es más! he llegado a ver perfiles de Instagram en los que una empresa ha hecho pantallazo de una idea, la ha pasado por la IA, le dice que modifique cuatro cosas y la ha publicado en redes sociales.
Ahora recuerdo un cliente que le sugerimos que su futuro estaba por un camino X, pero el insistía en copiar a la competencia. ¿Cuál fue el problema? Las publicaciones que nos obligaba a hacer carecían de alma e identidad. Esto repercutió en que no tenía gran repercusión en redes sociales. Esto derivó en que no siguió con nuestros servicios, ahora sus redes están paradas y la empresa no vende casi.
Las redes sociales lo ven todo
Sí, aúnque no lo creas, las redes sociales no son tontas, su red neuronal sabe de donde procede el contenido que subes, y eso puede afectar a tu alcance. En primer lugar, Instagram tiene un botón para que señales si tu contenido está creado con IA. Que no lo señales no quiero decir que la red neuronal de esta red social no detecte ese contenido. Por lo que el alcance de tu contenido se puede ver afectado.
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